A bordo del Star Flyer
Navegar a bordo del Star Flyer por el Caribe fue una experiencia completamente distinta a cualquier otro crucero que haya realizado. Desde el primer día en Philipsburg percibí una atmósfera íntima y relajada, más parecida a la de un yate que a la de un gran barco de crucero. Ver las velas desplegarse mientras dejábamos el puerto fue uno de los momentos más evocadores de todo el viaje. Mi camarote era funcional, bien cuidado y silencioso, pensado más para vivir el mar que para permanecer en el interior. Disfruté especialmente de los espacios exteriores. El servicio a bordo fue cordial y atento, con una tripulación siempre disponible pero nunca invasiva. La gastronomía ofrecía platos bien elaborados, con un agradable equilibrio entre sabores internacionales y locales. Las escalas, de Barbuda a St. Barths, a menudo en pequeños puertos, hicieron que el viaje resultara auténtico y alejado del turismo de masas. Star Flyer es perfecta para quienes aman el mar y la navegación a vela.
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Embarque
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Confort y Design
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Limpieza/Mantenimiento
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Confort y Design
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Limpieza/Mantenimiento
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Amabilidad
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Eficiencia
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Gimnasio y Spa
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Tiendas
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Representaciones teatrales
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Servicio de internet/Wi-Fi
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Casino
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Baby Club/Teen Club
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Servicio al cliente
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Entretenimiento
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Servicio de Bar
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Calidad de los restaurantes principales
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Calidad de los restaurantes buffet
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Calidad de los restaurantes de especialidades
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¿Tomarías un crucero en este barco?
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¿Recomendarías este barco?
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Valor por dinero
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Asistencia lingüística