En la temporada 2028/29 de HX Expeditions resulta especialmente interesante observar la dirección en la que está evolucionando el producto expedition. La compañía ha anunciado 57 viajes en 14 destinos, con 26 nuevos itinerarios, dos destinos nuevos para la marca y cinco grandes innovaciones de producto. Detrás de esas cifras se percibe, sobre todo, la voluntad de construir una oferta más flexible: viajes más cortos cuando la experiencia puede concentrarse, expediciones considerablemente más largas cuando la geografía exige más tiempo e incluso las tradicionales travesías de reposicionamiento transformadas en productos con identidad propia.
Es una evolución interesante porque el expedition cruising, por su propia naturaleza, siempre ha requerido tiempo. Llegar a regiones remotas, navegar en función de las condiciones ambientales y dejar margen a lo inesperado encaja mal con programas excesivamente comprimidos. HX no parece dispuesta a renunciar a esa dimensión, pero al mismo tiempo intenta hacer compatibles algunos destinos con una clientela que no puede dedicar dos o tres semanas a una sola expedición. Alaska y Groenlandia son los ejemplos más evidentes, con nuevos productos de ocho días que acercan el expedition a la duración de un crucero tradicional sin adoptar necesariamente su ritmo.

En Alaska llegan dos nuevas versiones de Alaska’s Inside Passage – Wilderness & Culture, northbound y southbound, entre Vancouver y Sitka. Los itinerarios duran ocho días y dedican cinco jornadas completas al Southeast Alaska, con solo un día íntegramente en navegación. Las dos rutas han sido además concebidas para complementarse y pueden combinarse en una expedición más larga, mientras que el programa incorpora también dos nuevos itinerarios de 17 días dedicados a las Aleutianas y Katmai. La propuesta no debe interpretarse simplemente como una forma de “hacer Alaska en menos tiempo”. La impresión es más bien que HX intenta aumentar la densidad de la experiencia, concentrando más jornadas en aquello que distingue al producto expedition: actividades en tierra, exploración en pequeñas embarcaciones, paisaje, fauna y relación con las comunidades locales. Desde el punto de vista comercial, es un paso importante, porque acerca este tipo de viaje también a clientes interesados en Alaska pero menos dispuestos a dedicar dos semanas o más.

Precisamente la relación con las comunidades sigue siendo uno de los aspectos en los que HX más insiste en la región. Los itinerarios se han desarrollado en colaboración con comunidades indígenas y actores locales, dando continuidad al trabajo iniciado con Old Harbor Native Corporation en la isla de Kodiak. Kake entra en el programa northbound, mientras que Elfin Cove se incorpora a la ruta southbound. Aquí, el valor añadido del expedition no puede consistir únicamente en llegar a un fiordo menos frecuentado, sino que pasa cada vez más por la capacidad de interpretar un territorio a través de quienes viven en él.
Una lógica similar aparece en Groenlandia. El nuevo Discovering West Greenland – Icebergs & Communities of Disko Bay reúne en ocho días algunos de los elementos más reconocibles de la costa occidental, entre ellos Disko Bay, Ilulissat Icefjord y comunidades como Kangaamiut y Maniitsoq, evitando jornadas enteras en el mar. Junto a esta fórmula más compacta permanecen itinerarios más largos que recorren el sur de Groenlandia y conectan Nuuk con Reykjavik. En conjunto, HX construye así un programa con duraciones de entre 8 y 15 días en distintas regiones de la isla. También aquí la duración se convierte en una parte integral del producto. Groenlandia sigue siendo un destino complejo desde el punto de vista logístico, pero formatos más concentrados pueden abrirlo a un público más amplio. Probablemente sea una tendencia que veremos cada vez más en el expedition cruising: no simplificar el destino, sino trabajar sobre gateways, vuelos y diseño del itinerario para reducir el tiempo necesario para llegar a lo que el viajero realmente ha venido a ver.
En el extremo opuesto se encuentra una de las propuestas más ambiciosas de la temporada. Into the Northwest Passage – Circumnavigating Baffin Island es un viaje de 19 días que intentará atravesar el Fury and Hecla Strait, una ruta poco frecuentada por los buques de expedición. Desde los grandes fiordos de la costa oriental de Baffin Island hasta los canales helados del Alto Ártico y las aguas de Foxe Basin, el itinerario combina naturaleza y cultura inuit, incluyendo comunidades como Qikiqtarjuaq y Kinngait.

Aquí el expedition vuelve a su forma más clásica: duraciones largas, condiciones ambientales determinantes y un componente de imprevisibilidad que forma parte del propio viaje. Es un aspecto importante precisamente en un momento en el que el sector crece y tiende inevitablemente a estructurarse cada vez más. En las regiones más remotas del Ártico, sin embargo, el hielo y la meteorología siguen teniendo la última palabra, y la capacidad de adaptar el programa continúa siendo uno de los elementos que distinguen una auténtica expedición de un itinerario convencional.
La Antártida también incorpora novedades significativas. HX lanzará Antarctica & South Georgia – Kingdoms of Ice and Wildlife, un nuevo itinerario de 19 días que combina la Península Antártica y Georgia del Sur, mientras que Stanley, en las Islas Malvinas/Falkland, volverá a asumir un papel de gateway hacia la Antártida. La In-Depth Antarctica, Falklands & South Georgia Expedition partirá de Stanley, reuniendo las Falkland, Georgia del Sur y el continente antártico en una sola experiencia. Según HX, será la primera vez en más de una década que una gran compañía de cruceros utiliza las Falkland como puerta de acceso a una expedición antártica.
Es una novedad interesante porque en el expedition cruising el gateway puede influir en el producto casi tanto como el destino. Cambiar el punto de salida significa modificar la logística, los tiempos totales y la propia forma en que se construye la experiencia. Y en un mercado en el que Ushuaia sigue siendo la referencia natural para gran parte de la oferta antártica, introducir Stanley como alternativa permite también diferenciar más el viaje.
Escandinavia representa, en cambio, una expansión de naturaleza distinta. HX entrará por primera vez en el mar Báltico y el golfo de Botnia, llevando MS Spitsbergen a una región mucho menos asociada al imaginario clásico del expedition que Svalbard, Groenlandia o la Antártida. Sweden & Finland: Autumn in the Gulf of Bothnia recorrerá el archipiélago de Kvarken, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y distintas comunidades costeras de Suecia y Finlandia, mientras que Southern Scandinavia: Between Norwegian Fjords and Swedish Isles desarrollará un recorrido por Dinamarca, Suecia y Noruega combinando archipiélagos, comunidades costeras y fiordos. Norway Cape to Cape – Beyond the Arctic Circle completará el programa siguiendo la costa noruega desde Lindesnes hasta Cabo Norte.

Es quizá uno de los aspectos más interesantes de la nueva programación. HX aplica el lenguaje y el enfoque del expedition a destinos europeos perfectamente accesibles mediante formas convencionales de turismo. El valor no reside, por tanto, en lo extremo de la geografía, sino en la manera de explorarla: estacionalidad, pequeñas comunidades, archipiélagos, actividades en tierra y una mayor presencia del Expedition Team.
El concepto de expedition parece así alejarse progresivamente de la idea de que explorar significa necesariamente encontrarse en el fin del mundo. Es una transformación que puede ampliar significativamente el mercado, permitiendo proponer este estilo de viaje también a quienes buscan una experiencia más profunda y exploratoria sin estar necesariamente interesados en llegar a las regiones polares.
Otro experimento comercial interesante son las Ocean Crossings. HX lanzará nueve nuevos itinerarios construidos alrededor de las travesías que conectan las distintas regiones operativas de la flota. En lugar de considerar el repositioning únicamente como un desplazamiento necesario de una temporada a otra, la compañía intenta transformarlo en una experiencia autónoma, con conferencias, talleres, observación de fauna y más tiempo para interactuar con los expedition teams. Las rutas cruzan tanto el Atlántico como el Pacífico e incluyen escalas como Bermudas, Cabo Verde, Salvador, Recife y Golfito, además de un itinerario hacia Sevilla a través del Guadalquivir y nuevas escalas en el Pacífico como Huatulco y La Paz.

La lógica es clara: transformar en productos reconocibles y comercializables trayectos que la flota tendría que realizar de todos modos para desplazarse de una región operativa a otra. No será necesariamente una fórmula adecuada para todos. Para quienes consideran el expedition sobre todo como una sucesión de desembarcos, varios días de navegación pueden representar una limitación; para quienes valoran también la vida a bordo, las conferencias, el contenido científico y la relación con el equipo de expedición, la travesía puede convertirse, en cambio, en el verdadero motivo del viaje.
En Svalbard, la principal novedad es la ampliación de la temporada hasta septiembre, lo que permite observar la transformación del archipiélago desde el periodo del sol de medianoche hasta el progresivo regreso de la oscuridad y, con ella, la posibilidad de contemplar auroras boreales. Es otra señal de cómo el crecimiento del expedition cruising no pasa únicamente por añadir nuevos destinos, sino también por aprovechar de manera diferente la estacionalidad de los ya consolidados.
El archipiélago de las Galápagos representa, en cambio, el elemento de continuidad. HX mantiene el programa durante todo el año a bordo de MS Santa Cruz II, con itinerarios consolidados como Galápagos Islands – In Darwin’s Footsteps y Galápagos Islands – Nine of the Best Isles, además de la posibilidad de combinar el viaje con extensiones hacia Machu Picchu. En una temporada especialmente rica en novedades, también resulta significativo lo que no cambia: un producto maduro no necesita necesariamente reinventarse con cada nueva programación.

En conjunto, la temporada 2028/29 cuenta por tanto una historia más amplia que la de los 26 nuevos itinerarios anunciados. Por un lado, HX sigue proponiendo expediciones complejas hacia la Antártida, Georgia del Sur, Baffin Island y el Northwest Passage; por otro, introduce formatos más compactos en Alaska y Groenlandia, amplía geográficamente el concepto de expedition hacia Escandinavia y construye incluso un producto específico alrededor de las travesías oceánicas.
El crecimiento del expedition cruising no dependerá únicamente de la capacidad de encontrar nuevos lugares remotos a los que llegar. Dependerá cada vez más de la capacidad de crear distintas formas de explorar territorios ya conocidos, interviniendo sobre la duración, los gateways, la estacionalidad y el ritmo del viaje sin perder esa capacidad de adaptación, profundidad y conexión con el territorio que debería seguir distinguiendo una expedición de un crucero tradicional. Y probablemente esta sea la lectura más interesante de la temporada 2028/29 de HX: no hacer necesariamente que el mundo sea más remoto, sino multiplicar las formas de explorarlo.
Gabriele Bassi


