El futuro del turismo de cruceros en el Mediterráneo depende cada vez más de la capacidad de superar el tradicional modelo «puerto-ciudad» y de construir una relación más amplia y articulada con los territorios.
Esta es la línea de actuación que se encuentra en el centro de PortCREW – Interreg Euro-MED, un proyecto europeo que tiene como objetivo impulsar modelos de turismo de cruceros más sostenibles, innovadores e integrados con los destinos. Un enfoque que encuentra una aplicación concreta en la experiencia de tres miembros de MedCruise: Fundación Valenciaport, la Autoridad Portuaria de Valencia y el Puerto de Motril, protagonistas de un proceso orientado a desarrollar nuevos productos turísticos y a distribuir de manera más amplia los beneficios del turismo de cruceros en el territorio.
El tema estuvo en el centro del Cruise Tourism Product Workshop, celebrado el 2 de julio en Llíria y organizado por la Diputación de Valencia junto con Fundación Valenciaport y la Autoridad Portuaria de Valencia, con el apoyo del Ayuntamiento de Llíria. El encuentro reunió a cerca de 50 profesionales del sector turístico y crucerístico, que debatieron sobre las oportunidades para desarrollar nuevas experiencias en la provincia de Valencia. El objetivo es claro: ofrecer a los cruceristas experiencias auténticas, sostenibles y estrechamente vinculadas a la identidad de los lugares, ampliando la oferta más allá de los destinos urbanos más conocidos. De este modo, el turismo de cruceros puede convertirse no solo en un segmento turístico que gestionar, sino también en una herramienta para poner en valor territorios menos frecuentados y generar nuevas oportunidades económicas y laborales a nivel local.
El reto consiste, por tanto, en transformar la estancia del crucerista en una experiencia más amplia, capaz de integrar pueblos, atractivos culturales, empresas, producciones locales y actividades vinculadas al patrimonio del territorio. Para alcanzar este objetivo, la colaboración entre instituciones y operadores privados adquiere un papel fundamental. El workshop de Llíria representó precisamente un espacio de intercambio entre administraciones, puertos, destinos y empresas, partiendo de la convicción de que la creación de nuevos productos turísticos requiere diferentes competencias y perspectivas.
La apertura de la jornada corrió a cargo de Pedro Cuesta, Concejal de Turismo, quien destacó la importancia de la cooperación público-privada para crear nuevas oportunidades y desarrollar productos turísticos auténticos, diseñados según las necesidades de los pasajeros de crucero. Durante el encuentro, Francesca Antonelli, de la Autoridad Portuaria de Valencia, presentó los principales retos a los que se enfrenta el sector crucerístico en el destino valenciano. Por su parte, Carolina Navarro Correcher, de Fundación Valenciaport, presentó PortCREW – Interreg Euro-MED, el proyecto europeo que impulsa esta iniciativa.
También realizó una importante aportación Lorenzo Vera, quien presentó la experiencia del Puerto de Motril. En este caso, el desarrollo de una oferta crucerística estructurada en toda la provincia ha permitido ofrecer a los pasajeros una amplia variedad de experiencias, superando el enfoque centrado únicamente en la ciudad portuaria. Destinos como Riba-roja de Túria también participaron en el intercambio de ideas, demostrando cómo los territorios pueden asumir un papel activo en la creación de nuevos itinerarios y productos dirigidos al mercado de cruceros.
El tema de la diversificación adquiere especial relevancia en un contexto en el que muchos destinos mediterráneos deben afrontar la concentración de los flujos turísticos en las principales ciudades y en los lugares más conocidos. PortCREW propone una perspectiva diferente: utilizar el turismo de cruceros como una palanca para distribuir mejor los flujos turísticos por el territorio, creando conexiones entre el puerto y una red más amplia de destinos. No se trata únicamente de ofrecer nuevas excursiones, sino de construir una oferta coherente con la identidad local y capaz de conectar puertos, administraciones turísticas, municipios, empresas y comunidades.
El workshop de Llíria forma parte, de hecho, de un programa más amplio de encuentros que reúne a actores públicos y privados de los destinos crucerísticos. El diálogo entre estos agentes se considera esencial para identificar productos capaces de responder a las necesidades de los cruceristas y, al mismo tiempo, generar valor para las comunidades locales.
La dirección marcada por PortCREW se integra en una transformación más amplia del turismo de cruceros en el Mediterráneo. La sostenibilidad no se refiere únicamente a la dimensión ambiental, sino también a la capacidad de construir un modelo turístico equilibrado, en el que los beneficios del crecimiento se distribuyan entre un mayor número de territorios.
Para Fundación Valenciaport y la Autoridad Portuaria de Valencia, el proyecto representa, por tanto, una oportunidad para impulsar destinos más sostenibles, auténticos y conectados con su propio territorio. La perspectiva es la de un turismo de cruceros que no se limite a llevar visitantes a una ciudad, sino que pueda convertirse en una puerta de entrada a un territorio más amplio y diverso. Un modelo en el que el puerto no constituye el punto final de la experiencia, sino el punto de partida para descubrir la identidad, la cultura y los atractivos distribuidos por el territorio.
Precisamente en esta capacidad de crear conexiones —entre el puerto y el destino, entre el crucerista y la comunidad local, entre el ámbito público y el privado— PortCREW identifica una de las claves para construir un turismo de cruceros mediterráneo más sostenible, auténtico y equilibrado.
Gabriele Bassi

