El puerto de Barcelona da un nuevo paso en el proceso de modernización de sus infraestructuras para cruceros. El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria ha aprobado el proyecto presentado por Barcelona Cruise Port, empresa perteneciente a Global Ports Holding (GPH), para la construcción de una nueva Terminal C y la ampliación del acuerdo de concesión.
La actuación contempla una inversión total de 104,5 millones de euros, de los cuales más de 50 millones se destinarán a la construcción de la nueva terminal, que contará con una superficie de 11.253 m² y estará ubicada en el Muelle Adossat. Las instalaciones se han diseñado para mejorar la acogida de los pasajeros y la eficiencia de las operaciones portuarias, incorporando al mismo tiempo soluciones orientadas a la sostenibilidad medioambiental.
Entre los principales elementos del proyecto destacan las instalaciones de producción de energía solar y las infraestructuras de Onshore Power Supply (OPS), un sistema que permite a los buques conectarse a la red eléctrica terrestre durante su estancia en puerto. Esta tecnología reduce la necesidad de utilizar los motores auxiliares mientras los barcos permanecen atracados, contribuyendo así a limitar las emisiones y el impacto medioambiental de la actividad crucerística.
Paralelamente a la aprobación de la nueva terminal, también se ha acordado la ampliación de la concesión de Barcelona Cruise Port, que permanecerá vigente hasta 2050, con la posibilidad de una prórroga adicional hasta 2053. Este acuerdo consolida la presencia de Global Ports Holding en el puerto catalán y confirma una perspectiva de colaboración a largo plazo con la Autoridad Portuaria.
Francesc Grau, Regional Director West Med de GPH y General Manager de Barcelona Cruise Port, destacó la importancia de esta aprobación, que considera un paso significativo en la relación de colaboración y confianza construida con el puerto de Barcelona. Asimismo, señaló que la nueva Terminal C permitirá ofrecer unas instalaciones modernas, eficientes y sostenibles, capaces de mejorar la experiencia de los cruceristas y acompañar el desarrollo de la ciudad como destino de referencia para el turismo internacional de cruceros.
El proyecto se enmarca en un plan más amplio de transformación de las infraestructuras destinadas a los cruceros en el Muelle Adossat, en línea con la visión a largo plazo de la Autoridad Portuaria, orientada hacia unas instalaciones más modernas, funcionales y respetuosas con el medio ambiente. Con la nueva Terminal C y la ampliación de la concesión, Barcelona Cruise Port refuerza así su papel en el desarrollo del puerto, apostando por inversiones en infraestructuras y soluciones tecnológicas capaces de responder a las futuras necesidades del sector.
Giorgia Lombardo

