El sector de la navegación y la construcción naval se basa en estrictos estándares técnicos y controles constantes, indispensables para garantizar la seguridad, la fiabilidad y el cumplimiento de las normativas internacionales.
En este contexto, las sociedades de clasificación naval desempeñan un papel central: establecen normas y especificaciones para el diseño, la construcción y el mantenimiento de buques y plataformas offshore, verificando que dichas reglas se cumplan a lo largo de todo el ciclo de vida de las estructuras. La clasificación asigna a los buques una clase de acuerdo con criterios preestablecidos, mientras que la certificación garantiza el cumplimiento de las normativas nacionales e internacionales. Además de estas funciones, las sociedades de clasificación gestionan registros públicos y llevan a cabo inspecciones periódicas, asegurándose de que los buques mantengan los estándares exigidos incluso después de reparaciones o modificaciones. En un mundo cada vez más complejo y tecnológico, estas actividades constituyen la base de la seguridad marítima, la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible de la industria naval y de los sectores industriales relacionados.
Esta entrevista nos permite explorar cómo un grupo multinacional, que opera en estos ámbitos, afronta los desafíos actuales y proyecta su futuro en torno a la innovación, la sostenibilidad y las competencias técnicas.
RINA s.p.a. nace en 2000 como una spin-off del Registro Italiano Navale, creado a su vez a raíz de la necesidad de armadores y aseguradores de contar con un tercero para realizar evaluaciones técnicas independientes de los buques y contribuir también a la determinación de las primas de seguro: ¿de qué manera este papel originario como sociedad de clasificación independiente sigue influyendo hoy en su enfoque de la seguridad, la certificación y la credibilidad internacional?
RINA se constituyó formalmente en 2000, pero la historia de la organización y de la clasificación naval se remonta a mucho antes. Las sociedades de clasificación surgieron originalmente porque los aseguradores necesitaban un organismo técnico independiente capaz de evaluar los riesgos, en un momento en que el comercio marítimo estaba en expansión y un número cada vez mayor de buques operaba a escala mundial. Con el tiempo, este sistema evolucionó hasta convertirse en un marco internacional altamente estructurado de normas y reglamentos relativos a la seguridad de los buques, los estándares operativos y el desempeño medioambiental.
Hoy, nuestro papel sigue siendo fundamentalmente independiente. Las sociedades de clasificación son organizaciones independientes de terceros y esta independencia es esencial. Operamos de conformidad con las normativas internacionales, nuestros reglamentos de clasificación y los requisitos unificados desarrollados a través de IACS. También trabajamos en nombre de las administraciones de los Estados de abanderamiento, que nos autorizan a emitir los certificados previstos por la normativa y, cuando es necesario, a retirarlos si los buques no cumplen los requisitos establecidos.
El sector ha cambiado significativamente, especialmente en el ámbito de los cruceros, donde la descarbonización y las nuevas tecnologías están transformando el diseño y la operación de los buques. El GNL, el metanol, los sistemas de baterías e incluso las modernas tecnologías basadas en la propulsión a vela están empezando a incorporarse a bordo. Esto implica nuevos desafíos operativos y de seguridad y significa que debemos invertir continuamente en formación y competencias técnicas, para que nuestro personal pueda prestar un apoyo adecuado a armadores, operadores y astilleros. Al mismo tiempo, los propios operadores deben invertir en la formación de tripulaciones capaces de gestionar tecnologías cada vez más complejas de forma segura y eficiente.
Nuestro papel sigue siendo el mismo que siempre ha sido: ayudar al sector a mitigar los riesgos mediante una supervisión técnica independiente, estándares rigurosos y una sólida competencia en ingeniería aplicada a la práctica.
En un sector altamente regulado y en constante evolución como el marítimo, la clasificación naval desempeña un papel fundamental a la hora de garantizar elevados estándares de seguridad y fiabilidad. ¿Cuáles son actualmente los principales criterios técnicos y metodológicos adoptados por RINA para garantizar la seguridad estructural y operativa de los buques a lo largo de todo su ciclo de vida?
Un elemento fundamental de nuestro trabajo es el régimen de inspecciones periódicas que se lleva a cabo durante todo el ciclo de vida operativo de un buque. Los buques de crucero están sujetos a inspecciones de clase anuales, inspecciones intermedias e importantes inspecciones de renovación de la clase cada cinco años. También se realizan inspecciones del casco, tanto con el buque a flote como durante su estancia en dique seco, con intervalos que varían en función de la antigüedad del buque y del Estado de abanderamiento. Estas inspecciones son extremadamente exhaustivas y abarcan la integridad estructural, la maquinaria, las instalaciones eléctricas, los sistemas de seguridad, la gestión operativa y las competencias de la tripulación.
En el caso de los buques de pasaje, el Certificado de Seguridad para Buques de Pasaje se renueva cada año. El proceso de renovación de la inspección comienza generalmente dentro de un período de tres meses anterior a la fecha de vencimiento del certificado y puede requerir, dependiendo del tamaño del buque, la presencia a bordo de equipos de inspectores durante aproximadamente una o dos semanas. Los inspectores verifican todas las áreas operativas y técnicas críticas con el fin de garantizar el cumplimiento de las normativas internacionales y de los requisitos de clase.
Además de las actividades tradicionales de inspección, las metodologías basadas en el riesgo han adquirido una importancia cada vez mayor, especialmente con la introducción de combustibles alternativos y tecnologías avanzadas como el GNL, el metanol y los sistemas de baterías. Estas tecnologías requieren evaluaciones exhaustivas de los riesgos tanto durante la fase de diseño como durante la operación del buque, y también debe verificarse la implementación y el mantenimiento a bordo de las medidas de mitigación previstas.
Aplicamos estas metodologías durante todo el ciclo de vida del buque. Algunos buques de crucero permanecen en servicio durante cuarenta o incluso cincuenta años; por este motivo, el mantenimiento y la modernización de las unidades existentes también constituyen un aspecto fundamental de la sostenibilidad. La sostenibilidad no se refiere únicamente a la construcción de nuevos buques. Prolongar de forma segura y eficiente la vida operativa de las unidades existentes mediante actuaciones de retrofit y modernización es igualmente importante.
El Registro Italiano Navale ha desempeñado históricamente un papel destacado en el desarrollo de las normativas nacionales sobre seguridad de la navegación y protección del medio marino, promoviendo iniciativas internacionales como la primera conferencia de las sociedades de clasificación en 1939 y contribuyendo a la creación de la International Association of Classification Societies (IACS) en 1968. A la luz de este compromiso consolidado, ¿cómo evoluciona hoy el papel de RINA en el desarrollo, la interpretación y la aplicación de las normativas internacionales, especialmente en los ámbitos de la OMI y la IACS?
RINA continúa desempeñando un papel activo en el desarrollo de las normativas marítimas, tanto nacionales como internacionales. Apoyamos a las administraciones en el ámbito de la OMI y participamos directamente en los debates técnicos a través de diversos comités y grupos de trabajo.
RINA es asimismo un miembro activo de la IACS, donde ponemos a disposición nuestra experiencia técnica y actualmente presidimos el Environmental Panel. Esta participación es importante porque los estándares de seguridad deben evolucionar continuamente al mismo ritmo que los cambios tecnológicos y la evolución de las prácticas operativas. El sector está atravesando una rápida transformación, especialmente en ámbitos como la descarbonización, la digitalización y los combustibles alternativos, y las normativas deben evolucionar en consecuencia.
Nuestra responsabilidad consiste en aportar conocimientos de ingeniería y experiencia operativa concreta para reforzar y mejorar el marco normativo, sin comprometer nunca la seguridad. La seguridad sigue siendo la máxima prioridad y este principio no ha cambiado desde los orígenes de las sociedades de clasificación.
Históricamente, RINA ha desempeñado un papel importante en el desarrollo de las normativas marítimas y continúa haciéndolo hoy, contribuyendo al mismo tiempo a nivel internacional a través de las actividades de la OMI y la IACS.
Con la evolución del sector marítimo hacia soluciones cada vez más digitales y conectadas, ¿de qué manera está integrando RINA las tecnologías inteligentes, el big data y los sistemas de monitorización remota para innovar en las actividades de inspección, supervisión y certificación de los buques, mejorando la eficiencia, la seguridad y la fiabilidad a lo largo de todo el ciclo de vida de las unidades navales?
La capacidad de realizar inspecciones a distancia adquirió una importancia especialmente significativa durante la pandemia de COVID-19, cuando en algunos casos los inspectores no podían desplazarse a bordo de los buques. Esto aceleró la adopción de técnicas de inspección remota basadas en el uso de sistemas de vídeo, cámaras, drones y herramientas de comunicación digital, con el apoyo de las tripulaciones a bordo.
Hoy en día, las inspecciones remotas se utilizan cada vez con mayor frecuencia para determinadas actividades, como las inspecciones de tanques y las verificaciones estructurales, en las que las tecnologías de captura de imágenes de alta resolución permiten detectar eficazmente daños en los revestimientos, fenómenos de corrosión o problemas estructurales. Sin embargo, la inspección remota todavía requiere una estrecha colaboración con el personal a bordo, ya que se necesitan operadores experimentados capaces de garantizar el acceso adecuado a las zonas que deben inspeccionarse, los ángulos de visión más apropiados y el apoyo operativo necesario. También es fundamental garantizar una formación continua de nuestros inspectores, para que puedan utilizar estas tecnologías de manera eficaz.
Al mismo tiempo, los buques de crucero generan actualmente enormes cantidades de datos operativos a través de los sensores instalados a bordo y de los sistemas digitales. Gestionar y analizar correctamente estos datos se está convirtiendo en un elemento fundamental para mejorar la eficiencia operativa, reducir el consumo de combustible y, en última instancia, aumentar el rendimiento energético global.
RINA apoya este proceso a través de sus competencias tecnológicas más amplias, entre ellas Sertica, que ofrece soluciones de software avanzadas para el análisis de datos y la optimización de las actividades operativas. El uso de los datos está adquiriendo una importancia cada vez mayor para los armadores que desean mejorar el rendimiento de sus buques, reducir las emisiones y optimizar la planificación de las actividades de mantenimiento.
La inteligencia artificial también desempeñará un papel cada vez más importante en el futuro. La IA ya es capaz de apoyar actividades como el desarrollo de normativas, la revisión de documentación y el análisis de datos. Sin embargo, en nuestra opinión, la supervisión humana sigue siendo esencial, especialmente cuando están en juego la seguridad y las responsabilidades. La IA puede apoyar las decisiones de ingeniería y operativas, pero la responsabilidad final debe recaer siempre en profesionales cualificados.
Hoy RINA opera mucho más allá del sector naval, extendiendo sus actividades a diversos sectores industriales; ¿cómo se integran las competencias de ingeniería, ensayos y certificación para garantizar la seguridad, la fiabilidad y el desarrollo tecnológico en los diferentes sectores industriales en los que opera el Grupo?
El sector marítimo ha sido la base de RINA, pero hoy el Grupo opera en numerosos sectores, entre ellos la energía, el offshore, las infraestructuras, la industria y los servicios de certificación. Esta amplia presencia en diferentes sectores industriales ofrece ventajas significativas, ya que las tecnologías y los enfoques operativos desarrollados en un sector pueden a menudo transferirse y adaptarse a otro.
El transporte marítimo sigue siendo un sector relativamente tradicional en comparación con otros sectores industriales, especialmente en lo que respecta a la digitalización y al uso de los datos. Muchas de las tecnologías que actualmente se están introduciendo a bordo de los buques ya se han implementado ampliamente en tierra y pueden adaptarse a aplicaciones en el ámbito marítimo.
Dado que RINA opera en una cartera industrial tan amplia, nuestros equipos pueden compartir competencias, experiencias adquiridas y lecciones aprendidas entre los distintos sectores. Este enfoque multidisciplinar refuerza nuestra capacidad para apoyar la innovación de manera segura y eficiente en todos los sectores en los que operamos.
RINA está, por tanto, presente en más de 70 países, con más de 200 sedes, y opera en diferentes sectores industriales. De cara al futuro, ¿cuáles son los principales proyectos o ámbitos estratégicos en los que RINA tiene previsto centrarse en los próximos años y cómo prevén integrar aún más la innovación y la sostenibilidad en sus servicios?
La innovación y la sostenibilidad siempre han sido elementos centrales del papel de una sociedad de clasificación. No se trata de conceptos nuevos para RINA: forman parte de nuestras actividades desde hace décadas.
Hoy en día, la sostenibilidad se aborda a menudo principalmente en términos de descarbonización, pero el concepto es mucho más amplio que la mera reducción de las emisiones. También comprende la eficiencia operativa, la gestión del ciclo de vida, la seguridad, la resiliencia y la optimización a largo plazo de los activos.
De cara al futuro, RINA seguirá invirtiendo significativamente en digitalización, eficiencia operativa y ciberseguridad. La creciente interconexión entre los buques y los sistemas en tierra ofrece importantes oportunidades, pero también introduce nuevos riesgos informáticos que deben gestionarse adecuadamente. Los flujos de datos entre los buques y las operaciones en tierra son cada vez más valiosos y la protección de estos sistemas es esencial.
También vemos importantes oportunidades para ayudar al sector a utilizar de manera más eficaz los datos operativos con el fin de mejorar la eficiencia, la planificación del mantenimiento y el rendimiento medioambiental, al tiempo que se apoya la transición hacia nuevos combustibles y nuevas tecnologías.
En particular, en el sector de los cruceros estamos reforzando aún más nuestra red con el lanzamiento de las «Cruise Houses» de RINA, nuevos hubs especializados diseñados para reunir conocimientos especializados, clientes y socios en los principales centros marítimos. El primero, cuya apertura está prevista para finales de junio en Southampton, está concebido no simplemente como una presencia de oficinas, sino como una plataforma de colaboración destinada a apoyar al sector de los buques de pasaje de una manera más directa y dinámica. Al favorecer una mayor proximidad a los operadores de cruceros y permitir respuestas más rápidas e integradas entre las distintas áreas de especialización, la iniciativa refleja una evolución más amplia hacia un apoyo técnico más accesible y orientado a la creación de relaciones, en un sector caracterizado por un rápido crecimiento y profundas transformaciones.
En un contexto industrial en constante evolución, ¿hasta qué punto es crucial la formación continua para los inspectores y los ingenieros de RINA? ¿De qué manera la actualización constante de las competencias técnicas contribuye a garantizar estándares elevados y a afrontar los desafíos emergentes del sector?
La formación continua es esencial. El sector está evolucionando rápidamente, con nuevos combustibles, sistemas digitales, tecnologías de automatización y requisitos operativos que surgen constantemente. Nuestro personal debe mantenerse siempre un paso por delante de estos avances para poder apoyar adecuadamente a los clientes y mantener los más altos estándares de seguridad.
La formación siempre ha sido un elemento importante en el ámbito de la clasificación, pero está adquiriendo una importancia aún mayor a medida que los buques se vuelven tecnológicamente más avanzados y operativamente más complejos. Invertimos fuertemente en formación porque nuestros inspectores e ingenieros deben poseer tanto una sólida competencia técnica como un conocimiento práctico del funcionamiento de estas tecnologías a bordo.
Al mismo tiempo, atraer nuevos talentos se ha convertido en uno de los principales desafíos para el sector. Existe una clara escasez de profesionales cualificados en numerosos ámbitos del sector marítimo. Junto con la formación y el desarrollo de las competencias internas, buscamos, por tanto, activamente nuevos talentos con conocimientos y experiencia en tecnologías emergentes y sistemas digitales.
Con la reciente integración de las actividades de Foreship y la expansión de los servicios de consultoría marítima, ¿cómo está afrontando RINA los desafíos relacionados con la complejidad de los proyectos de ingeniería naval y de cruceros, y qué ventajas competitivas ofrece a los clientes esta estructura multidisciplinar unificada?
Los proyectos de ingeniería en el sector de los cruceros son cada vez más complejos. Los modernos buques de crucero son, de hecho, auténticas ciudades flotantes, en las que sistemas técnicos altamente sofisticados están integrados en un espacio extremadamente compacto. La gestión de estos proyectos requiere una amplia experiencia multidisciplinar que abarque el diseño, la ingeniería, la normativa y las operaciones.
La integración de Foreship refuerza significativamente la capacidad de RINA para apoyar a los clientes desde las primeras fases del desarrollo de un proyecto. Foreship opera de forma independiente como empresa de consultoría dentro del Grupo, centrándose en la viabilidad de los proyectos, la consultoría de ingeniería y los servicios de asesoramiento técnico, mientras que RINA Services mantiene su función independiente como sociedad de clasificación y certificación durante las fases de construcción y explotación del buque.
Esta estructura nos permite apoyar a los clientes durante todo el ciclo de vida del buque, manteniendo al mismo tiempo la independencia que se exige a una sociedad de clasificación. Foreship ayuda a armadores y diseñadores a desarrollar conceptos técnicamente viables y conformes con la normativa, mientras que RINA Services puede posteriormente verificar el cumplimiento durante la construcción y la explotación del buque.
La adquisición también refuerza nuestra posición específicamente en el sector de los cruceros. Ante la creciente complejidad derivada de las nuevas tecnologías, los requisitos de sostenibilidad y las expectativas de los pasajeros, los clientes necesitan cada vez más competencias de ingeniería integradas, capaces de apoyar proyectos altamente avanzados a lo largo de todo el ciclo de vida del buque: desde la fase de concepto hasta la construcción, desde la explotación hasta el desguace.
RINA ha reforzado recientemente sus actividades de consultoría en el sector marítimo bajo la marca Foreship. ¿De qué manera contribuye esta integración al desarrollo futuro de la ingeniería naval para el sector de los cruceros y los buques de pasaje?
Al reunir las competencias de consultoría marítima bajo la marca Foreship, estamos creando un equipo de ingeniería multidisciplinar más amplio, con competencias que abarcan desde el diseño naval hasta las transformaciones y conversiones, desde la eficiencia energética hasta las trayectorias de descarbonización, desde los combustibles alternativos hasta la ingeniería digital y los servicios para todo el ciclo de vida del buque.
Esto es especialmente importante porque los proyectos relacionados con los buques de crucero y los buques de pasaje son cada vez más sofisticados. Los armadores requieren apoyo no solo en el ámbito de la arquitectura naval tradicional, sino también en materia de estrategias de transición energética, optimización operativa e integración de las tecnologías del futuro. Reunir estas competencias dentro de una única estructura coordinada nos permite ofrecer un apoyo más completo, manteniendo al mismo tiempo la flexibilidad y las competencias especializadas que esperan los clientes.
También estamos reorganizando la manera en que apoyamos operativamente al sector de los cruceros. RINA está lanzando sus Cruise Houses, comenzando por Southampton a finales de junio de 2026, con el objetivo de crear hubs en los que los clientes puedan acceder directamente tanto a las competencias de consultoría de Foreship como a los servicios técnicos de RINA, a través de una estructura más integrada.
Foreship ha desempeñado recientemente un papel destacado en el desarrollo del primer Four Seasons Yacht. ¿Qué demuestra este proyecto en cuanto a la dirección futura de la ingeniería en el sector de los buques de crucero y los yates de lujo?
El proyecto Four Seasons Yacht demuestra cómo la ingeniería moderna aplicada a los buques de crucero y a los yates requiere cada vez más una colaboración extremadamente estrecha entre armadores, diseñadores, especialistas en ingeniería y expertos en clasificación desde las primeras etapas del desarrollo.
Foreship apoyó el proyecto desde la fase inicial de concepto, contribuyendo a transformar ambiciosas ideas de diseño de lujo en soluciones técnicamente viables y conformes con la normativa. El proyecto implicó complejos desafíos de ingeniería, entre ellos el mantenimiento de los más altos estándares de seguridad, aspectos de arquitectura naval y estructurales, estudios sobre eficiencia energética y evaluaciones especializadas de los riesgos asociados a elementos de diseño innovadores.
Un aspecto especialmente importante fue garantizar que los requisitos de seguridad y normativos pudieran integrarse plenamente sin comprometer el confort de los pasajeros ni la visión de diseño del armador. Esto incluyó el apoyo a la realización de características únicas, como la Funnel Suite distribuida en cuatro cubiertas y las innovadoras configuraciones de los botes salvavidas cubiertos.
Proyectos de este tipo reflejan la dirección futura del sector de los cruceros y los yates, en el que los operadores buscan cada vez más experiencias para los pasajeros altamente diferenciadas, al tiempo que exigen una mayor sostenibilidad, prestaciones técnicas y eficiencia operativa. Llevar a cabo con éxito estos proyectos requiere competencias multidisciplinares que abarcan desde el diseño conceptual hasta la construcción y la explotación del buque.

Agradecemos a Andreas Ullrich, Global Market Director, Passenger Ships and Ferries de RINA, que haya compartido con nosotros la trayectoria de crecimiento de la empresa, su visión estratégica y las iniciativas en materia de innovación y sostenibilidad que caracterizan al Grupo. Es evidente que la atención prestada a la seguridad, la formación continua y la tecnología no solo permite mantener elevados estándares operativos, sino que también representa un factor clave para afrontar los desafíos futuros en los diferentes sectores industriales en los que opera RINA.
Gabriele Bassi

