Cruise Baltic está asumiendo un papel cada vez más central en el desarrollo de las infraestructuras de suministro eléctrico desde tierra en el norte de Europa, mientras varios puertos miembros avanzan en 2026 con nuevas instalaciones, ampliaciones de capacidad y proyectos de terminales. El trabajo de la asociación contribuye a integrar las inversiones individuales de los puertos en una estrategia regional más amplia, ofreciendo a las compañías de cruceros una visión más clara de dónde está disponible el suministro eléctrico desde tierra, dónde se está ampliando y a qué ritmo el Báltico avanza hacia un modelo más coordinado de operaciones de crucero con menores emisiones.
El suministro eléctrico desde tierra permite a los cruceros compatibles apagar sus motores durante su estancia en puerto y conectarse directamente a la red eléctrica local, reduciendo así las emisiones y el ruido durante las escalas. En el Báltico, donde muchas terminales de cruceros se encuentran en las inmediaciones de zonas urbanas, esta tecnología se está convirtiendo en una de las herramientas más concretas para mejorar la relación entre la actividad de cruceros y las comunidades locales. Cruise Baltic lleva varios años apoyando esta transición, proporcionando información técnica a las compañías de cruceros y fomentando una mayor coordinación entre los destinos, para que el suministro eléctrico desde tierra pueda funcionar como parte de una red regional integrada, en lugar de como una serie de proyectos portuarios aislados.

Varios miembros de Cruise Baltic están llevando adelante importantes proyectos en 2026. Tallin se prepara para la construcción de una nueva subestación dedicada al suministro de energía eléctrica desde tierra para los cruceros, cuyas obras está previsto que comiencen durante el segundo semestre del año. El sistema dará servicio a los muelles de cruceros 26 y 27, y se prevé que entre plenamente en funcionamiento antes de 2030. Klaipėda también avanza con el nuevo Cruise Terminal 2, que incorporará infraestructuras para el suministro eléctrico desde tierra y representará un paso importante en el desarrollo de la actividad de cruceros a largo plazo del puerto lituano. Kristiansand ya dispone de un sistema de suministro eléctrico desde tierra de 15 MW en el atraque de cruceros 10 y, a lo largo de 2026, está llevando a cabo obras de ampliación del muelle para aumentar el número de buques que pueden utilizar la instalación. Copenhague está aún más avanzada, con suministro eléctrico desde tierra ya disponible en Ocean Quay y Langelinie. La capacidad actual es de 20 MVA y está previsto que aumente hasta 48 MVA para 2028, cuando hasta cinco cruceros podrán conectarse simultáneamente.
Para Cruise Baltic, la importancia de estos proyectos no radica únicamente en los avances de cada puerto, sino también en la creación de una red regional de infraestructuras más homogénea. Los itinerarios de crucero suelen incluir varios destinos en distintos países, y el suministro eléctrico desde tierra resulta considerablemente más eficaz cuando los buques pueden conectarse repetidamente a lo largo de un mismo crucero. Al mantener una visión específica de las instalaciones existentes y previstas, Cruise Baltic ayuda a los operadores a identificar dónde hay infraestructuras compatibles y favorece un uso y una planificación más eficientes de los itinerarios. El último Sustainability Report de la asociación aporta un contexto útil para esta evolución. El informe señaló que el 46 % de los puertos miembros que todavía no disponen de suministro eléctrico desde tierra ya cuentan con planes concretos para introducirlo de aquí a 2032. En 2026, varios de estos proyectos están entrando en una fase más concreta, con obras de construcción, adaptaciones de los atraques y proyectos de terminales en marcha en toda la región. Este paso de la planificación a la ejecución constituye una de las señales más claras de que el suministro eléctrico desde tierra se está convirtiendo en un elemento estructural del desarrollo de la actividad de cruceros en el Báltico.
La estrategia más amplia de sostenibilidad de Cruise Baltic va más allá de las infraestructuras energéticas. La asociación trabaja con los destinos en cuestiones como la distribución de los visitantes, la gestión de la congestión, el desempeño ambiental y la planificación de los destinos a largo plazo. Su Itinerary Planner, desarrollado en colaboración con Cruise Norway, permite a las compañías de cruceros comprobar la disponibilidad de los puertos y contribuye a evitar una concentración excesiva de buques en determinados destinos, vinculando la planificación operativa con objetivos de sostenibilidad más amplios. Esta coordinación regional adquiere especial importancia a medida que los puertos europeos afrontan requisitos medioambientales cada vez más estrictos y las compañías de cruceros conceden una importancia creciente al desempeño de los destinos en materia de sostenibilidad. El suministro eléctrico desde tierra no resuelve todos los problemas asociados a la actividad de cruceros, pero ofrece una forma inmediata y medible de reducir las emisiones locales durante la estancia de los buques en puerto. Para las ciudades en las que las terminales de cruceros están estrechamente integradas en el tejido urbano, esto puede tener un impacto directo en la calidad del aire, el ruido y la percepción de la actividad de cruceros por parte de la opinión pública.

El papel de Cruise Baltic, por tanto, va más allá de la simple promoción del Báltico como región de cruceros. La asociación se está convirtiendo cada vez más en una plataforma a través de la cual los puertos pueden coordinar el desarrollo de infraestructuras, compartir conocimientos técnicos y presentar a los operadores de cruceros una estrategia de sostenibilidad más coherente y unificada. Este enfoque colectivo resulta especialmente valioso en un mercado geográficamente interconectado, en el que la competitividad de un destino concreto suele estar vinculada al rendimiento del itinerario en su conjunto. Los proyectos impulsados en Tallin, Klaipėda, Kristiansand y Copenhague a lo largo de 2026 muestran cómo esta estrategia está tomando forma gradualmente. Aunque los puertos avanzan a ritmos diferentes, en términos generales se están moviendo en una misma dirección, respaldados por un marco regional que fomenta la compatibilidad de las infraestructuras y la planificación a largo plazo.
Si los avances actuales continúan según lo previsto, Cruise Baltic podría contribuir a posicionar la región como una de las redes europeas más avanzadas en materia de suministro eléctrico desde tierra para buques de crucero de aquí a finales de la década. Para la asociación, esto representaría mucho más que un logro medioambiental: reforzaría su papel como coordinador clave en la construcción de un mercado de cruceros más sostenible, eficiente y preparado para afrontar las necesidades futuras en todo el norte de Europa.
Gabriele Bassi

